A Juan Sanz se le conoce por su forma creativa de hacer fotografía móvil, pero algunos pocos artistas hemos tenido la oportunidad de disfrutar de otras facetas de su ojo crítico. A mí, por ejemplo, me atrae su manera de ver mi trabajo fotográfico y mis performances; los aportes que de él he recibido me han ayudado a avanzar en mi proceso y ser mucho más claro en el resultado final de mi producción. Por ello me parece significativo el hecho de que ahora actué como comisario de una exposición, la de Gaspar Belmonte que ahora se exhibe en Elche en Ángel Castaño Art Space ACAS. (Pza. Sant Joan, 1), hasta el 31 de octubre.

Juan Sanz, esta es la primera vez en la que usted ejerce como comisario de una exposición de arte… ¿por qué surge este interés?
Porque me supone un reto y no había tenido antes la oportunidad de acercarme al arte desde dicho perfil, concretamente en un proyecto. Ahora me apetece hacerlo porque cada vez me aproximo más al arte de una manera mucho más crítica y también como consumidor de arte curioso, reflexiono sobre cómo se muestra el mismo. Últimamente me interesa afrontar un proyecto desde un perfil crítico y de cuestionamiento en el que se articule este bajo un concepto, potenciando la idea y generando una forma de trabajar colaborativa en relación directa con el artista o colaboradores complementarios. Pienso que ha sido un desarrollo natural. Nunca se deja de aprender y de formarse. Y dichas experiencias te hacen madurar artísticamente y ampliar ámbitos de conocimiento. No descarto que pueda ser mi tendencia en el futuro o que vuelva a centrarme como creador, pero por ahora es en el momento donde me encuentro.

Defina ese concepto de trabajo colaborativo…

Dialogar y pensar sobre el discurso del trabajo, sí el relato se ajusta o no a la idea de materializarlo en un espacio concreto. Más que centrarme en la fase creativa desde la soledad me interesa cómo el propio creador produce, articula, diseña, organiza y considera que debe mostrar su trabajo al público. No debe primer mi idea sino ponerse al lado del artista.

¿Este ponerse al lado del artista qué significa?
Entiendo que todo artista es un creador y el comisario es el punto de contacto entre este y el público. Me interesa ponerme al lado del Creador, de su obra y encontrar la respuesta a cómo mostrar o adaptar la forma de hacerlo a distintos formatos de espacios o eventos. Siempre con la idea de sumar, proponer, cuestionar. Poner en conflicto las ideas para generar otras.

En definitiva, reflexionar cómo se conceptualiza una idea y cómo esta se puede materializar y mostrar, comprendiendo que este es un proceso vivo, cambiante y transformador. Todo ello te hace adaptarte a la incertidumbre de todo proceso creativo.

De todas maneras, usted se venía preparando para esto…

A la par que me voy formando como creador, he ido alternado estos ámbitos en mis inquietudes en los últimos años. He realizado algunos cursos específicos de museografía y diseño de exposiciones. He participado en actividades y en grupos de investigación sobre mediación artística. También he podido organizar talleres que implementan estrategias relacionadas con el arte y fotografía. Y voy asistiendo a eventos, exposiciones, festivales, muestras de arte que me interesan para conocer lo que se está haciendo. Internet ayuda en dicha tarea. Y cuando puedes, viajas a otros países y ves propuestas diferentes a las del territorio nacional, a veces por desconocimiento de grandes iniciativas privadas que se hacen en el país y no llegas a ellas.

¿Sobre qué y dónde se ha alimentado para su proceso creativo?

En Francia y Alemania he percibido que los espacios culturales y de arte públicos entienden el espacio como parte de la obra a la hora de mostrar los trabajos expositivamente, de forma diferente a lo que he podido conocer en España, en algunos casos. Claro que siempre están presentes las propuestas independientes en nuevos espacios que son mucho más arriesgadas. Pero en los viajes que he realizado, pudiendo visitar grandes exposiciones y eventos off con una oferta más amplia te das cuenta de una intención desde los diferentes actores del sistema. También el hecho de residir en Alicante, como periferia, te puede desconectar o distanciar en cierta medida de los círculos de actividad actuales. Si conoces o mantienes contacto con gente de Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga, etc., te aproximas a esas propuestas que en ocasiones no llegan al Levante.

¿Esto implica que usted le ha dado mucho énfasis a aquello que ha accedido para pensar en otras formas de ver y de mostrar?

Sí claro, supongo que por mi insaciable capacidad de reflexión y curiosidad. Se suele anteponer nuestro ego a la hora de decidir qué mostrar… Esto sucede algunas veces por parte del artista y otras viene desde el crítico, pero el papel del curador es un rol de mediación, sobre todo. Lo que uno intenta es proponer para sumar, no puede cambiar el interés inicial del artista, pero si puede sugerir a su juicio criterios, estrategias y caminos que ayuden en la decisión de qué y cómo mostrar. Es necesario ver si funciona o no funciona sin perder de vista la voz del artista. A mí el cambio de perspectiva, por ejemplo, me ha ayudado a tomar distancia. Me he dado cuenta de que a veces por nuestra predisposición y otras porque no tenemos otra forma de llevarlo a cabo, pretendemos ser nosotros mismos un único multiprofesional o emprendedor: el creador que produce la obra, el comisario que al final escribe el texto crítico, el diseñador de la imagen expositiva, el periodista que descodifica y comunica de forma sencilla lo que queremos contar, el community que se encarga de la difusión en redes y el agente comercial que tiene que vender el proyecto y buscar financiación. Este esfuerzo de dedicarse a todos estos aspectos al mismo tiempo implica perder energías, no centrarse en la obra. Obviamente ante la precariedad actual del oficio no deja muchas alternativas.

¿Entonces usted cree que es muy necesaria darse la posibilidad de esa mirada hacia lo externo?
Sí yo creo que es indispensable. Porque necesitamos de un feedback, ojos que nos ayuden a ver otras propuestas; porque si uno trabaja sólo termina teniendo una mirada muy lineal, autoreferencial, se pierde en su narcisismo, se requiere de inquietudes externas a las tuyas para darse la posibilidad de ver otras cosas. De llegar a esa alteridad que nos reafirma, necesitamos de los demás.

Detalle de obra de Gaspar Belmonte. Pic by MVelandiaM

¿Qué se va a encontrar la gente en esta exposición de Gaspar Belmonte en ACAS?
Una declaración de intenciones. Especialmente la exposición actúa como una instalación que en sí misma es la obra, que se mueve entre lo plástico de su pintura que va desde lo figurativo hacia la abstracción; también hay un elemento objetual muy importante, una configuración de notas de proceso en la que se destacan: libros, objetos, referencias, dibujos, descartes… Lo interesante para el público mayoritario es que además la visión del propio artista representado en cada obra se pone en valor su parte procesual bajo un sistema documental. Está claro que casi todos los artistas guardan notas, apuntes sobre sus obras, pero un tratamiento más ordenado de lo que la fundamenta nos muestra que la materialización no siempre es tan importante como el proceso. Aquí buscamos que eso quede reflejado.

¿A qué se refiere con documentar?
En algunas exposiciones se ve en vitrinas o enmarcado el trabajo del artista con sus notas, sus libros, dibujos, cálculos Documentar es mucho más profundo; es importante recuperar, ordenar y preservar datos que parecen superficiales, que se quedan en el aire. Hay ideas que tiene el artista en su subconsciente en la medida en que va montando y creando la obra que también son esenciales y a las cuales casi nunca se tiene acceso; pero eso es lo único que vemos, es la materialización de la obra.

Aquí le damos importancia al proceso, no solo a la recuperación de las notas sino especialmente a mostrar que hay un sistema de trabajo, una metodología que está detrás de la obra.

¿Cuál es el aporte de este conocimiento para el público?
En esta ocasión el aporte es conocer una manera de entender la pintura de otra forma, en la que se pone en valor la parte procesual al dar valor a la forma de gestionar la información sobre la que estamos comentando. Las metodologías del quehacer artístico pueden ser diversas, la que aquí se escoge ayuda a sacar a la luz los detalles, los descartes… Los fracasos que quedan olvidados en la obra final. Eso es algo que no se muestra. Se pone el foco al exhibir en que el proceso en sí tiene tanto valor como la obra misma.

El proceso también podría entenderse como la obra final… ¿El fracaso nos ayuda a crear?

La intención no es que la gente se vaya con una respuesta a su casa, sino que lleve con sigo interrogantes y que vivencien una experiencia activa. Esto es importante no solamente para el público general sino también para quienes se dedican a crear arte. Creemos que es vital que tomen conciencia de que la información que se utiliza para producir una obra puede ser tratada bajo una intención.

Es evidente que ahora que se da tanto énfasis a lo efímero se hace necesaria una lectura activa, más pausada, entonces… ¿de ahí viene el nombre de la exposición de “Notas al margen”?
Sí, de la importancia de destacar lo que no es tan visible a los ojos y sacar de lo que nos rodea lo que no parece estar ahí.  Dicho en otras palabras, usar los elementos que interfieren en nuestra percepción para provocar una atención y esfuerzo en ver. Un instrumento que nos permita no sólo ver distinto, sino cuestionar y tomar nota de esas otras maneras.

Información curatorial del proyecto en: http://bit.ly/NAMGaspbelmar

Programa de actividades durante la muestra:

Sábado 20 de 11:30 a 13:00 h

Conversación artista y comisario para conocer el proceso del proyecto. Se profundizará en el discurso y contexto de arte y archivo y sobre las interrogantes que plantea la exposición.1,5 h. Entrada libre.

Sábado 27 de 11:00 a 13:00 h

Taller “Proceso-Expediente”. ¿La documentación se vincula a la obra? 2 h. Público adulto. Máx. 12 personas. Inscripción gratuita en: http://bit.ly/TALLER_PROCESO-EXPEDIENTE

ACAS, Pza. de Sant Joan, 1, Elche.

Entrada libre Horarios: martes y jueves de 17 a 20 h; miércoles a sábados de 11 a 14 h