Prologado por Fernando Madina (Reincidentes), el libro de Javi Chispes es otra apuesta de Desacorde Ediciones por llevar al papel a autores como Evaristo Páramos (La Polla Records) o Enrique Villarreal Armendáriz “El Drogas” (Barricada). Fue presentado en octubre en Madrid, punto de partida de una gira más literaria que musical: Murcia, Málaga, Almería, Granada, Elx y ahora Alicante, en la Seu Universitària Ciutat d’Alacant el próximo jueves 20 de diciembre.

A Javi Chispes lo conocemos por poner cara, letra, guitarra y voz a muchas de las canciones de Maniática y Banda Jachís. Hoy, sentados en su casa junto a la chimenea, hablamos de temas de los que se puede hablar y de otros de los que no. Temas que encontramos en las letras de sus canciones y también en esta antología de letras, pensamientos, poemas, que nunca vieron la luz.

Pregunta: Cuentas que la idea de escribir este libro de poemas surge a partir de una propuesta de Desacorde Ediciones durante un encuentro en el Festival Aupa Lumbreiras.

Respuesta: Me propusieron hacer lo que quisiera: novela, poemas, anécdotas… Al entender que es un libro el lugar donde van dirigidos mis textos, sin música, hice una selección de cosas que aunque parecían inmaduras, porque están dichas de una manera muy sencilla, me gustaba el lugar hacia donde se dirigían.

P: Entonces se te ocurrió recuperar escritos que tenías almacenados, ¿no tenías previsión de hacer nada con ese material?

R: La verdad es que lo tenía por no tirarlo. Cada cierto tiempo archivo lo que he ido escribiendo o dibujando. Mi primera idea fue presentar la correspondencia con mi amigo Tiffo desde el año 85 al 97. Y en esas encontré textos en servilletas, en libretas pequeñas, donde a veces había solo una frase o ideas que no había podido cerrar. Textos que para mí no son poemas, pero tampoco los veía para desarrollar relatos o una novela.

P: Hace poco retomaste la actividad con Maniática, con letras tuyas de 1986. Ahora también recuperas antiguos escritos. ¿Hay autoconciencia de tus ideas y valores de entonces?

R: Tengo muy claro que tengo una línea de crítica social, pero no se queda ahí. Este material tiene tiempo, pero todo lo que escribo me gusta, lo que no me gusta lo elimino. Eso no quiere decir que no piense que podría ser más bonito o tener un mensaje más potente, pero me limito a aceptar lo que he creado, no quiero ir mucho más allá.

P: Manifiestas cierta insistencia en tus letras sobre realizar un proceso de escritura donde las palabras parecen anzuelos que lanzas dentro de ti hasta que pescan algo.

R: Puede que sea una forma de decir “quiero escribir, necesito escribir, pero no sé de qué”, entonces hablo de las palabras, juego con ellas. Cuando escribo puede que no salga nada y lo acepto, pero otras veces surgen buenas ideas. También es como contar el momento exacto en que estoy escribiendo y dónde lo hago… Al escribir dices cómo eres tú, y salvo que seas un mentiroso, lo que cantas es lo que eres y lo que piensas.

P: En tus versos te haces presente en primera persona, a veces como autoafirmación, pero muchas veces acompañada de una coletilla que te mengua al llamarte necio, ignorante…

R: Eso forma parte de la autocrítica. Muchas veces digo que soy crítico con los demás porque soy crítico conmigo mismo. Respecto al tema del “yo” no creo que responda a un sentimiento egocéntrico, quizás esto es una manera de decir que sí que pienso en mí, que me quiero querer más.

P: Porque tú cuando te presentas en una canción no lo haces como personaje, ¿existe una sinceridad y una exposición de tu persona?

R: Si el libro es mío, tengo que hablar también de mí. Eso es mojarse.

P: En este material, ¿has corregido la métrica o la rima de los versos en favor del texto escrito en lugar de buscar su adecuación a la música?

R: No, no he sido tan matemático. Estudio varias formas de escribir algo. Hay quien dice que los poemas y las canciones son lo mismo porque llevan métrica y melodía. Aquí lo he llevado a la poesía, he respetado series de versos que estaban muy cuadrados, pero otros los he roto. Además me he permitido no ordenarlos en grupos de cuatro, de tres, que es algo que sí que exigen las canciones.

P: Hay en la antología un personaje que continuamente se pregunta por qué ocurren determinados hechos, se pregunta qué debe hacer. Pero también leemos que la respuesta de algunas de esas dudas va a aparecer…

R: Es una forma de ver la vida en positivo. Porque si te pones negativo, visto lo visto, vamos camino de un fascismo brutal donde pasamos del bipartidismo al “monopartidismo”. Con mis respuestas no estoy engañando a nadie, estoy haciendo una canción y las canciones son ficción, así que juego a darle positivismo a la gente, porque para ir machacando mejor me quedo en mi casa. Hay que canalizar las emociones en positivo.

P: Tratas en tus temas del alcohol, las drogas, ¿qué postura mantienes respecto a estas sustancias?

R: No estoy en contra de las drogas, porque están ahí y se han utilizado siempre y además son necesarias para la sociedad. Soy crítico con la cultura de la droga que nos han metido desde los años ochenta, cuando entró tan a degüello y suscitó un abuso inconsciente; pero también soy crítico de la manipulación sobre este tema, y del prohibicionismo.

P: Hay una serie de palabras que aparecen frecuentemente a lo largo del libro: cariño, amor, , besos… ¿es algo que necesitas reflejar como necesario, como importante en la vida?

R: Es una temática de la que yo no he abusado mucho en mis canciones con Maniática o Banda Jachís, quizás en Caperucita sí, porque era un trabajo en solitario y buscaba otro tipo de palabras y de mensaje. Pero fíjate, es material que deseché de alguna manera porque no me colaba para los proyectos musicales donde era más oportuna la crítica social que el hablar de amor. Y ahora me encuentro que sin quererlo sí que escribía sobre el amor.

Maniática

Foto: Maniática

P: Quiero que me hables de una de las palabras que creo que es la que más utilizas en esta antología: miedo.

R: No lo he analizado mucho… como da miedo pensar en el miedo…

P: Hablas de miedo al futuro, miedo a actitudes que se manifiestan desde el poder, miedo a la indiferencia…

R: No es tanto un miedo físico, sería un miedo social. Yo tengo mis miedos, no sé hasta qué punto puedo analizarlos, o si procede. Es miedo a lo que se nos viene encima o a lo que quieren hacernos. Da miedo ver cómo la gente cae en las trampas que nos tienden. Miedo de lo que está pasando, con Vox, con las banderas, con ciertos mensajes que nos lanza la prensa, y cómo se comporta la gente ante la manipulación. Flipo que a un fascista no le dé vergüenza sacar el brazo hoy por hoy, igual que flipo con que haya gente que le dé vergüenza ir a una manifestación para protestar para recuperar sus derechos.

P: Nombras las banderas, que es otro tema que sueles tratar.

R: Un trapo de colores no nos representa, y sé que esto le puede molestar a mucha gente. Pero no me gustan las banderas: la española, la catalana, incluso la anarquista, no me gusta que se dé tanto valor a esos símbolos, a esa estética. Yo tomé una postura y no cometo la contradicción de tocar junto a banderas, siempre me he negado y dialogando he conseguido subir al escenario sin que haya una. Pero de ahí a quemarlas, me parece absurdo: tanto hacerlo como penar con cárcel si lo haces.

P: Soñar y despertar, parecen dos símbolos en tus canciones que invitan por un lado al deseo de un mundo ideal, y por otro a una toma de conciencia de la realidad.

R: Yo creo que soy iluso, pero prefiero ser un iluso que un canalla. Prefiero ser un iluso que seguir la norma resignado a que no se puede cambiar nada. Pienso en una sociedad justa, con sus valores… llamémosles democráticos, aunque los preferiría libertarios. Si por ejemplo no existiera el dinero viviríamos en una sociedad diferente.

P: Y estas mismas ideas las utilizas también en el terreno afectivo: soñar contigo, despertar contigo.

R: Cuando hablo del amor no se dirige exclusivamente a mi pareja o a alguna amistad, puedo estar referido por ejemplo a la libertad: ese ente, esa palabra tan grande… que tristemente muchas veces está vacía.

P: Diría que el gran tema de Javi Chispes es la Libertad.

R: Sí, podría ser. Y no me siento un esclavo, hago bastante lo que quiero en mi entorno. Me siento un esclavo social. Yo hablo concretamente de la falta de libertades sociales.

P: Y en el planteamiento amoroso, tratas con delicadeza las fórmulas de las relaciones, sin forzar, respetando la libertad individual…

R: Es una forma de lucha contra la cultura que nos han impuesto. Yo te diría que hoy por hoy todos los tíos somos machistas, algo tenemos: nos lo han inculcado de tal manera que no podemos quitárnoslo así como así. Lo tenemos ahí y caemos en las trampas, por ejemplo de ver a la mujer como un objeto de deseo. No me gusta y hay que luchar contra ello.

P: Una de las canciones frustradas que me ha llamado la atención ha sido “Reflejos y espejismos mentales” por su estructura y su concepto.

R: Es una idea que no sé si hemos conseguido plasmar, porque una estrofa no tiene nada que ver con la otra. Surgió a partir de un concurso de aforismos sobre espejos. Pero antes de enviarlo los pasé por un filtro, mi amigo Navarro, y me dijo que no tenían nada de aforismos, así que no me presenté al concurso pero sí los rescaté para el libro.

P: En el libro encontramos cartas de una baraja que tú has dibujado, donde veo diferentes temáticas: la ecología, el dinero, el poder, el feminismo… Y por último encontramos al Joker donde aparece una especie de manifiesto.

R: Decidí hacer una baraja de doce cartas acompañadas de un texto con una temática. Digamos que las cartas son como un resumen de todo: en principio eran dieciocho temáticas que reduje a doce. Luego me acordé del comodín y lo relacioné con un texto que no sabía dónde colocar pero que resultaba muy bien para dar el cierre al libro.

P: Para terminar quiero destacar la intención de escribir una biografía que manifiestas en la introducción al libro.

R: En realidad la tengo encargada. Este libro debía ser una autobiografía musical pero todavía no era el momento. Lo que sí que he hecho es aprovechar la dinámica y comenzar a preparar el material para ese trabajo.