Cuando piensas en el teatro que ocurre en Alicante, hay un nombre que reconoces fácilmente como es Diego Moon, que es su verdadero nombre, aunque pudiera parecer artístico.

Él es de la ciudad de Bahía Blanca, de la provincia de Buenos Aires donde nació en una época donde todavía existía la dictadura en Argentina.

Fue en julio de 2014 cuando llega a nuestra provincia, primero a Torrevieja, pero al conocer la ciudad de Alicante le gustó mucho así como la propia gente que trató con él.

En su teatro, la dirección y la promoción vienen adosadas porque él se siente artista.

Recuerdo la primera obra tuya que vi, “El Pan de la Vergüenza” de Vera Lebrón con la actriz Luciana Barrenechea en 2017, cómo fue aquella experiencia.

La recuerdo con mucho cariño. Estuvimos en el Gran Teatro Elche y se representó también en muchas salas pequeñas e independientes.

Hubo dos obras antes que fueron “De la gaseosa al champán” y  “Corpóreas” de creación propia que  fueron las primeras obras que representé en Alicante.

Me gustó mucho tu penúltima propuesta de teatro-musical a solas, “MoonDOMoon”, haciendo algo que realmente te gusta decías.

Esta obra son dos partes mías. La primera parte era la parte musical y la segunda era querer sentirme bien con lo que hago siendo mucho más libre celebrando mi 30ª Aniversario.

¿Dónde se encuentra la vida artística de hoy en Diego Moon?

El teatro me atraviesa desde cualquier lugar donde estoy abierto a incorporar nuevos ingredientes para transformar desde el teatro. No me cierro, empezando siempre de cero. Me gustaría también atreverme con el cine, pero lo dejo para más adelante.

¿Por dónde van tus nuevos proyectos?

La nueva experimentación son dos propuestas de Teatro Virtual que arrancamos en junio, una de ellas totalmente nueva y otra que estaba en proceso que se paró por la pandemia. Destaco el contacto con el público que fue esencial y vital porque gracias a eso esperamos la opinión del público de cualquier detalle que ven. Desde la primera función se ha mejorado en distintos aspectos técnicos como la iluminación, los planos de video y el propio ritmo de la representación. Con esta experiencia realizada nos sentimos como empezando de cero en el oficio.

Detállanos las obras que estás realizando.

“Historia de cómo nuestro amigo Panchito González se sintió responsable de la pandemia de coronavirus en el mundo entero” del autor Osvaldo Dragún, una obra de 1953 que hablaba sobre el problema de peste bubónica de África del Sur. La diferencia principal respecto a la original es que no abordó ningún problema global de aquella epidemia frente a la situación que ha ocurrido realmente en la actualidad.

La forma de contarla es muy icónica para su fácil lectura y contada muy sencilla y se podrá ver los próximos domingos a las 22 horas previa comprar de la entrada para recibir el link de acceso. El precio en España son 3 euros y se puede comprar en www.lametapuntcreatiu.com

En esta representación realizo la adaptación de la obra, la dirección e interpretación junto a otros cuatro artistas que todos ellos residen en Argentina.

La segunda obra es “El licenciado y Dios” de Nando Arroyo que se empezó  antes de la pandemia  e investigamos con la incorporación de fondos virtuales  La trama recoge una disputa para saber cuál es el Dios verdadero con un toque de humor.

Con la pandemia, si existe, ¿qué tendrá de positivo para el sector de la cultura?

Existe una precarización normalizada en el sector y lo artistas en esta situación han invertido mucho tiempo en la creación en el terreno virtual creando nuevos escenarios y producido el contacto, de alguna forma, con gente del sector que hacía tiempo que no nos encontrábamos.